jueves, 20 de julio de 2023

Querido Diario, soy yo otra vez

Querido Diario, soy yo otra vez..

Escribo estás líneas prometiendo ser constante con esto. Mi promesa es escribir una vez a la semana, para inmortalizar a través de las palabras quien soy ahora y no seré mañana.

Es curioso leerte querido Diario. Leer las entradas pasadas y ver esa joven llena de dolor y con ganas de comerse al mundo.

Hoy, siendo la que soy, puedo decir que he dejado que mi vida la preceda el dolor. El dolor que se alimenta de la falta de amor hacia mi misma. Siento que a estás alturas, no me puedo dar el lujo de seguir despreciando lo que soy y la historia que he construido de mi vida. Está es la historia que hay, así sea llena de dolor y desesperanza.

El problema no es la historia y mucho menos el dolor. Quizás el dolor fue el problema, pero no tiene porqué seguir siendolo toda la vida.

Querida Gabriela, es tiempo de transformar ese dolor en coraje. En coraje para perseguir tus sueños. Ya no puedes seguir teniendo pena de ti misma, ni pensando que esa pena y ese sentimiento de incapacidad constante que te come viva todos los días, va terminar destruyendo a tu hijo. Tu hijo tendrá su propia historia. Tu siendo su madre, tienes derecho a vivir tu propia historia, sin culpas. Si dejas que la culpa sea lo único que te haga actuar, el dolor seguirá siendo parte de tu vida, limitándote cada vez más, al punto de perderte a ti misma por siempre.

Tu hijo te necesita, necesita a esa Gabriela que aún cree en si misma. Se que vive dentro, que está apagada. Es momento de hacer las paces y dejar de repetirte a ti misma que lo único en lo que eres buena es en rendirte sin si quiera intentarlo.

Querida Gabriela, se que necesitas ayuda y que no sabes en dónde buscarla. Se que te sientes estancada y que tienes miedo de que esto dure para siempre. Pero no será así, desde ya harás las cosas diferentes, entendiendo qué ahora tus tiempos son más lentos y que eso no está mal, más bien te ayudará apreciar el proceso. Todo lo que hagas de ahora en adelante lo harás por ti y por tu hijo. Ambos merecen lo mejor.

Querida Gabriela, ven acuéstate y llora una vez más. Ya no estás sola. Puedes escribir en mi cuando quieras y volverte a leer para que hagas las paces contigo las veces que sean necesarias. Este es tu lugar, que se fuga de tu cabeza y tus pensamientos que te aturden y no te dejan dormir. Aún estás a tiempo de lograr lo que quieres. 

Querida Gabriela, importa una mierda lo que piensen los demás o lo que crean que eres o porque no eres lo que esperan que seas. Te pregunto a ti, qué quieres tú, qué quieres. 

Si ahora mismo necesitas un abrazo y cercanía, abraza a tu hijo y llena tu corazón de ese coraje que necesitas para seguir adelante.

No tienes porqué seguir así. Se que la vida te abruma, que el tiempo o pensar que te falta tiempo y que cuando tienes tiempo no sabes que hacer con el y lo inviertes en consumir cosas que no te llenan por completo, te está matando. Te libero de eso. Has todo a tu ritmo y cuando te sientas lista, acelera tu paso.

Te amo, Gabriela. Te amo tanto, que no voy a dejar que te destruyas. Te voy ayudar, asi que desahógate en mí y luego de cinco años vuelve a leer estas líneas y si toca comenzar de nuevo comenzamos juntas.

Gracias nuevamente, querido Diario.


jueves, 12 de enero de 2023

12/01/23

Me siento un poco extraña escribiendo un diario personal, me parece que es algo que solo hacía cuando era  una niña. Recuerdo que siempre quería tener la mejor agenda. Mi hermana usaba Pascualina y yo Artilugia, que tiempos aquellos.

Querido Diario, hoy me siento agotada. Casi todos los días me siento igual a decir verdad. Lo adjudicó primeramente a todas las actividades de madre a tiempo completo. Sobre esto, puedo decir: aunque me guste mucho cuidar de Piero luego de casi 20 meses la frustración de no poder hacer otra cosa, a parte de cuidarlo me agobia. O sea, no es que no puedo hacer nada, pero todo es muchísimo más complicado. Los desvelos, las lactadas nocturnas, sus demandas de mi presencia casi que al 100 en todxs sus juegos. No gozo del privilegio de tener a alguien que me ayude a cuidarlo y la verdad es que me cuesta pedir ayuda. A veces siento que las personas a mi alrededor no cachan lo que implica maternar con poco apoyo. Pareciera que la única salida para poder con todo, es sacrificar tu autocuidado. Eso me tiene desgastada, todos los días intento salir como pueda, poniéndome pequeñas tareas en listas para no quedarme atrás, pero los avances... Me cuesta visualizar los avances. Si hago una cosa, dejo de lado otra cosa y así sigo todos los días, pero intentando procurar casi siempre tirar para adelante, como pueda. Con mis heridas emocionales, con mis preocupaciones por dinero, con los miles de pendientes que se asoman a la esquina de cada pensamiento, con las metas aplazadas y amarradas a mi cintura para evitar que se me escapen.

En resúmen cómo me siento hoy? Cansada de maternar, agradecida de poder cuidar a mi hijo y atender sus necesidades como nadie más lo haría, preocupada por el dinero, pensando en cómo mejorar mi relación con mi pareja, enérgica de haber cambiado la maestría por otra que estoy disfrutando más, amada por todo el contacto que demanda mi hijo, agradecida de no nos falte alimento, ni techo. 

A pesar de todo, un rayito de esperanza ilumina las zonas oscuras del estrés de maternar.


viernes, 9 de septiembre de 2016

No se porque habia dejado de escribir aqui, acabo de leer mis entradas anteriores y encontré algunas cosas que habia escrito sobre ti.
Que mierda no me reconozco ahora, antes de ti, estaba mejor
Ya no se que hacer, pienso en ti todo el tiempo y me duele mucho saber que finalmente se acabó. Ambos tuvimos la culpa de que eso haya sucedido. Quiero seguir adelante pero no se que pasa, últimamente no me puedo concentrar en nada y pienso en ti, mañana tengo que ir a clases, espero no verte por ahí, ni a nadie de tu familia. Te extraño muchísimo y a pesar de todo te sigo amando. Entregue todo de mi y me duele que pienses que no supe apreciarte, a lo mejor yo tome una actitud defensiva hacia ti por todo el daño que me hiciste vivir. Me dijiste que no me conocías pero tu no querías conocer a mi verdadera yo porque en el fondo querías que sea algo mas para amarme. Lo siento mucho si te hice daño, yo estoy muy perdida y realmente no me siento en capacidad de amarte así se pudiera ahora (aunque se que no es el caso), porque definitivamente que no se puede amar a otro si no has aprendido amarte a ti misma, no estaba siendo leal conmigo. Entregue tanto de mi así no lo reconozcas y me he quedado sin defensas, estoy intentando levantarme y seguir de pie porque es lo que me toca, pero definitivamente que por ahora no estoy bien. Quiero recuperarme, entenderme y cambiar porque deseo ser mejor para mí. Lamentablemente más daño del que tu me has hecho es el daño que me hago a mi misma. Estoy inmiscuida en una auto compasión sin sentido, el dolor de cierta manera es lo que busco porque desde que soy adolescente la mayoría de mis experiencias han sido de sufrimiento. Ya no puedo seguir así porque me miro en el espejo y no me reconozco, no se quien soy ni que quiero y peor hacia donde voy. ¿Cuándo dejo de tener sentido todo? ¿Cómo vuelvo a encontrarlo?
Quiero curar mis heridas, sanar mi corazón o en todo caso desaparecer de aquí y congelar todo lo que siento, no se como manejarlo ya.

martes, 19 de agosto de 2014

14 de Agosto del 2010

Cada vez que observe una hermoso paisaje, cuando sienta la arena sobre mis pies, cuando el silencio del mar llene mi corazón, cuando el viento roce mi piel, cuando vea hermosas montañas, cuando vea un paisaje lleno de neblina, cuando las gotas de lluvia caigan en mi cara, cuando la luz de la luna y de las estrellas me ilumine y cuando vea el cielo… tenlo por seguro siempre me acordare de ti, siempre te veré o te recordare en el más mínimo detalle. Pensare en ti cada vez que me quede callada. 
Ahora entiendo que la vida no tendrá ningún sentido hasta no haber disfrutado una de esas hermosas cosas que me ofrece el mundo y que yo simplemente no las quiero ver.

domingo, 27 de octubre de 2013

Cuando estas lejos me siento vacía. Cuando te tengo cerca no. 
Creo que es mejor que me de cuenta de que no soy para ti ni tu para mi