jueves, 12 de enero de 2023

12/01/23

Me siento un poco extraña escribiendo un diario personal, me parece que es algo que solo hacía cuando era  una niña. Recuerdo que siempre quería tener la mejor agenda. Mi hermana usaba Pascualina y yo Artilugia, que tiempos aquellos.

Querido Diario, hoy me siento agotada. Casi todos los días me siento igual a decir verdad. Lo adjudicó primeramente a todas las actividades de madre a tiempo completo. Sobre esto, puedo decir: aunque me guste mucho cuidar de Piero luego de casi 20 meses la frustración de no poder hacer otra cosa, a parte de cuidarlo me agobia. O sea, no es que no puedo hacer nada, pero todo es muchísimo más complicado. Los desvelos, las lactadas nocturnas, sus demandas de mi presencia casi que al 100 en todxs sus juegos. No gozo del privilegio de tener a alguien que me ayude a cuidarlo y la verdad es que me cuesta pedir ayuda. A veces siento que las personas a mi alrededor no cachan lo que implica maternar con poco apoyo. Pareciera que la única salida para poder con todo, es sacrificar tu autocuidado. Eso me tiene desgastada, todos los días intento salir como pueda, poniéndome pequeñas tareas en listas para no quedarme atrás, pero los avances... Me cuesta visualizar los avances. Si hago una cosa, dejo de lado otra cosa y así sigo todos los días, pero intentando procurar casi siempre tirar para adelante, como pueda. Con mis heridas emocionales, con mis preocupaciones por dinero, con los miles de pendientes que se asoman a la esquina de cada pensamiento, con las metas aplazadas y amarradas a mi cintura para evitar que se me escapen.

En resúmen cómo me siento hoy? Cansada de maternar, agradecida de poder cuidar a mi hijo y atender sus necesidades como nadie más lo haría, preocupada por el dinero, pensando en cómo mejorar mi relación con mi pareja, enérgica de haber cambiado la maestría por otra que estoy disfrutando más, amada por todo el contacto que demanda mi hijo, agradecida de no nos falte alimento, ni techo. 

A pesar de todo, un rayito de esperanza ilumina las zonas oscuras del estrés de maternar.